¿Líderes magníficos? Una buena cabeza y un buen corazón son una combinación formidable

Titulo esta entrada en el blog con esta frase de Nelson Mandela, pues resume de manera fantástica lo que reúne un líder extraordinario. Lo que distingue a un buen líder de uno extraordinario y especial, es el CORAZÓN.

Las organizaciones están llenas de personas inteligentes. Pero hay un VALOR al que a un líder nunca le debe faltar: CORAZÓN. Y sólo usamos el corazón cuando nos encanta lo que hacemos, cuando estamos enamorados de nuestra profesión. Cuando te encanta lo que haces, cuando lo que haces te sale del alma, aparecen el esfuerzo, el compromiso, el espíritu de equipo y todos los valores que provienen de la pasión y el corazón.

En las compañías, un buen líder logra que las cosas ocurran, que las cosas se realicen a través de las personas. Y para lograrlo debe sentir pasión por las PERSONAS. Empatizar con las personas, escuchar a las personas, entender a las personas, preocuparse realmente por su crecimiento y su carrera profesional, ver su potencial más allá de lo que son hoy, AMAR a las personas. Sólo cuando esto ocurre, utilizas el corazón y conjuntamente con una “buena cabeza”, te conviertes en un líder extraordinario.

Los seres humanos recordamos finalmente a una persona no por lo que dijo, ni siquiera por lo que hizo, sino por cómo nos hacía sentir. Antes de seguir leyendo párate un momento y piensa 10 segundos en una persona…..te darás cuenta que lo primero que viene a tu mente es su imagen, y después cómo te hace sentir esa persona. El corazón es un valor esencial para hacer sentir bien a las personas de un equipo, hacerlos sentir motivados, creativos y para ser capaces de sacar lo mejor de ellos mismos.

Mi consejo para aquellas personas que estén a cargo de nombrar líderes en las organizaciones es que desarrollen en los candidatos la pasión por las personas. Es un aspecto fundamental que muchas veces es obviado. Una de las mejores formas que conozco para lograr este aspecto es el COACHING. Desde mi punto de vista el coaching debería, por su potencia, ser utilizado en el proceso de desarrollo de un líder. La pasión de un gran líder debe ser las PERSONAS. De esta forma combinará su cabeza con su corazón, convirtiéndose en un líder formidable.